Cuando el silencio está lleno de mensajes


Hay muchos errores en las definiciones de ciertos conceptos, entre ellos del silencio, cuya definición sería abstención de hablar, es decir, no participar… y yo no tengo muy claro que esto sea realmente así.
El silencio es un gran arma de comunicación, además de un acierto en muchos momentos. Se trata de una virtud que muy pocos poseen y en un estado que debemos practicar, para poder sobrevivir, y de respetar en el caso de aquellos que lo maneja a la perfección.
Desde la escuela a veces no tenemos muy claro lo que queremos, mandamos callar a los pequeños de manera permanente y en cambio etiquetamos a aquellos niños cuyo estado silencioso termina preocupándonos. Y esto es el producto de no saber el significado de algo tan común y en muchos momentos necesario.
Enseñar a nuestros alumnos el respeto de este momento, la importancia de la escucha y los beneficios que tiene dedicar unos segundos a este gran aliado, les ayudará en su crecimiento personal y, por supuesto, en el académico, permitiéndoles ser espectadores de la información que tienen a su alrededor.
¿Es una forma de comunicarse?
Es probable que exista quien no lo tenga muy claro, sin embargo es una parte fundamental y especialmente necesaria.
En occidente el silencio no es algo aceptado y hace que, en ocasiones, nos sintamos incómodos, provocando conversaciones sin sentido y perjudicando al verdadero mensaje que queremos trasmitir. Nos perdemos en una orgía de palabras y en una conversación que para nada tiene que ver con el interés inicial. Y todo esto provocado por el miedo que nos dan esos momentos en los que tenemos que escuchar nuestra mente.
Por el contrario en otras culturas como Japón, Corea… el silencio tiene un gran valor.
¿Es posible trasmitir mensajes sin hacer uso de las palabras?
Sin duda, el silencio encierra a veces significados que con las palabras no sabríamos expresar. Tenemos que ser capaces de utilizarlo en los momentos en los que sabemos que son necesarios.  Con pocas palabras podemos decir grandes cosas. Con el silencio podemos descubrir los deseos de las personas, entender lo que  tenemos a nuestro alrededor de manera nítida e incluso, con práctica, sabremos averiguar los finales de las historias…
Hay muchos tipos de silencios… ¿Cuál es el tuyo?…

“El silencio es el elemento en el
que se forman todas las cosas grandes”
Thomas Cartyle

1 Comment

  • Daniel dice:

    Pienso que, cuando hay miedo al silencio por tener que escuchar nuestra mente, se debe a que hay algo de lo que nos arrepentimos, o no nos sentimos orgullosos, o escondemos. Cuando nos sentimos libres y estamos a gusto con nuestros pensamientos, no nos aterra quedarnos en silencio.

    También hay personas con distintos ritmos de pensamiento; unos piensan más rápido y otros piensan más lento, pero en la conversación (generalmente) se intentan adaptar las velocidades. Hay gente con pensamiento lento que aumenta su velocidad cuando habla, y otros de pensamiento rápido la reducen para no atropellarse. Cuando dos personas así se quedan en silencio, una puede sentirse muy aburrida y la otra puede sentirse inferior, como que “le van a adivinar los pensamientos”.

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